¿Sus colaboradores están felices en su trabajo?Estas pautas le ayudarán a hacer un diagnóstico del clima organizacional de su equipo de trabajo, y a conocer si sus colaboradores están satisfechos con su labor.
El clima es el reflejo del estado de ánimo colectivo. Es algo dinámico que atraviesa diversos estadios y como la emoción individual, va de momentos de idilio a otros de cuestionamiento. Influye en la satisfacción y por lo tanto en la productividad. Por eso, es pertinente conocer su estado para tomar medidas a tiempo y evitar que esto afecte los procesos de la empresa. “Medirlo da indicios de cómo están las personas y también cómo están aceptando situaciones de cambio. A través del clima podemos visualizar cómo están funcionando los líderes de la organización, los procesos, las interacciones entre clientes y proveedores. Incluso, la relación entre la empresa y el mercado”, explica Claudio Penso, presidente de la consultora argentina Concap S.A. y especialista en procesos de cambio y crecimiento. Aunque evaluar si la gente está realmente feliz en la compañía es algo bastante complejo, el líder de cada equipo de trabajo puede identificar cómo está el panorama del clima en la empresa, siguiendo las recomendaciones que se dan a continuación.
PAS0 1: Identifique las situaciones adversas
El primer paso para realizar un panorama del clima organizacional en su equipo es localizar aquellas situaciones adversas que pueden llegar a afectar el entorno y por ende, disminuir la productividad o crear lo que comúnmente se conoce como mal ambiente. “Hacer este primer diagnóstico previene problemas mucho más graves y nos permite empezar a conocer los indicadores de cómo la gente se comporta frente a los diversos procesos organizacionales”, señala Francisco Javier Sánchez, director ejecutivo de Synergy Consulting Group, especializada en mediciones de clima laboral.Las siguientes son algunas características que pueden propiciar un mal clima laboral.a. Chisme institucional: cuando las diferencias se empiezan a resolver a distancia. Es decir, no existe un enfrentamiento, pero las divisiones se empiezan a notar.b. Roces entre jefes y subalternos: las inconformidades de las dos partes pueden ser un detonante importante en las relaciones laborales.c. Llegada de nuevo personal: los cambios en general, si no son bien manejados, pueden ser causantes de graves problemas. La llegada de nuevas personas con culturas y pensamientos distintos tienden a propiciar divisiones.d. Exceso de trabajo: cuando la calidad de vida de los trabajadores se ve afectada, el principal perjudicado es el ambiente laboral. Cuando las cargas de funciones aumentan, crece el estrés y la inconformidad.e. Falta de trabajo: contrario al punto anterior, la falta de responsabilidades en el trabajo puede causar sensación de estancamiento y frustración. Esto también puede afectar la relación con los compañeros o alimentar los espacios para otros causantes del mal clima laboral, como el chisme institucional.
f. Agentes externos: traer los problemas de la casa al trabajo es algo que no debería ser así, pero sucede con frecuencia. El mal humor de un solo colaborador puede contaminar a todo un personal.
PASO 2: Busque soluciones
Las siguientes son algunas soluciones viables para poder remediar algunas fisuras en la gestión del equipo. Recuerde: ningún problema es muy grande para no poderse mejorar, pero tampoco hay inconvenientes a los que no se les debe prestar atención, porque pueden convertirse en una bola de nieve.“Muchas veces, no es necesario hacer una medición de manera inmediata y esas pequeñas fisuras se pueden solucionar a tiempo, con mucha comunicación y mucho interés de parte de los directivos”, comenta Jaime Urquijo, director ejecutivo de Great Place to Work.Para este experto, los líderes son personas clave a la hora de mantener el clima laboral. Identificar los problemas y actuar de manera inmediata, pueden ser reacciones que eviten nefastas consecuencias.Según los especialistas consultados, las siguientes son algunas medidas que se pueden tomar para evitar que los problemas pasen a mayores:a. Solución para el chisme institucional: cuando se empiecen a notar las divisiones es hora de actuar. No es necesario esperar a que las cosas empeoren para tomar medidas, porque puede ser demasiado tarde y los daños pueden ser irreparables. Generar los espacios de diálogo sincero y búsqueda de soluciones conjuntas suelen ser la salida más apropiada. Los líderes (si no están involucrados) no deben tomar partido, pero tampoco deben ignorar lo que ocurre.b. Solución para los roces entre jefes y subalternos: en estos casos es necesario que intervengan personas neutrales, que no defiendan ninguno de los dos lados (el área de recursos humanos puede ser la indicada). Para evitar tensiones y lograr una mayor sinceridad de las partes involucradas es recomendable hacer unos descargos iniciales de manera individual, para luego realizar una reunión conjunta y aclarar los motivos de las diferencias. c. Solución para llegada de nuevos colaboradores: cuando un personal está preparado, el cambio suele ser menos traumático. La comunicación eficaz entre el personal y las directivas desde antes de que las cosas ocurran se convierte en la mejor herramienta para evitar posteriores tragos amargos. Los ejercicios de integración desde el principio del proceso, también motivan a las partes a adaptarse de manera más rápida.d. Solución para el exceso de trabajo: concertación es la palabra clave en este tipo de inconvenientes. Hablar con los colaboradores, explicarles el porqué del aumento de trabajo (temporada, cambios, compromisos u objetivos más ambiciosos) son el primer paso para que ellos entiendan que se trata de un proceso necesario. Además, es importante escuchar sus inquietudes al respecto y llegar a un acuerdo que permita que la calidad de vida no se vea tan afectada.e. Solución para la falta de trabajo: en este punto es necesario conocer las aspiraciones de cada uno de los empleados para fortalecer su desarrollo profesional. El remedio jamás será recargar al colaborador de labores innecesarias o que no le corresponden.f. Solución para combatir los agentes externos: inicialmente es necesario entender que los empleados de una empresa son seres humanos y que no todas las veces es posible dejar los problemas en la puerta de la oficina. De espacios con sus colaboradores para hablar de la familia, de las aspiraciones y de las situaciones de la vida en general. La frase “no es mi problema” es una de las barreras más perjudiciales para un colaborador y para el clima laboral de su compañía.
PASO 3: Mantenga un buen ambiente de trabajo
Las soluciones antes expuestas pueden considerarse como medidas preventivas, porque cuando el problema ha avanzado y el clima laboral se ve afectado, las consecuencias pueden verse reflejadas en la productividad.Por eso, es necesario estar de forma permanente en contacto con su equipo de trabajo, para identificar las razones de potenciales o reales causas de malestar e inconformidad. Así mismo, aplicar algunas de las siguientes ideas para que el sitio de trabajo, que es en donde pasamos la mayor parte del tiempo activo de nuestras vidas, sea realmente un lugar agradable:1. Seamos amigos: se basa en el respeto, en entender al otro como persona y en retroalimentarlo si ha tenido fallas, dando un trato digno, franco y tolerante. Se concentra en una relación gana – gana entre los colaboradores y la empresa, donde se busca el crecimiento de la gente al igual que el de la compañía.2. Aplauda los aciertos: resaltar el comportamiento y desempeño de los empleados ayuda a conseguir un mejoramiento de la rentabilidad y la productividad, al mismo tiempo que amplía los niveles de satisfacción del talento humano en la empresa. Al sentirse reconocida y apreciada, la persona demuestra una actitud positiva y mayor confianza en sí misma. Las personas con buena autoestima se convierten en mejores colaboradores.3. La empresa también es suya: es clave mantener una buena comunicación con el equipo de trabajo, que los colaboradores conozcan los proyectos, los resultados y las actividades que va a emprender en la organización. Así, sentirán que su aporte ayuda a construir la empresa.4. Póngase metas: es necesario proporcionarle a los colaboradores desafíos y/o proyectos que le permitan sentirse retados, desarrollar sus competencias y aplicar conocimientos que los motiven a alcanzar resultados y sentirse parte de la empresa.
PASO 4: fomente la cultura de clima desde su rol de liderazgo
El ambiente de trabajo es un tema que le concierne a todos los niveles de la organización. Por eso, es importante que todos se involucren en el compromiso de mantenerlo sano.“Los problemas al interior de la compañía son una bomba atómica, que puede llegar a afectar no solo las relaciones entre compañeros, sino también puede tocar los resultados y productividad de la empresa”, aclara Sánchez. Por eso, la misión general debe ir de la mano con los siguientes compromisos: 1. Trabajar en los microclimas: allí es donde se pueden hacer mucho para estar bien, a pesar de cualquier contexto. Sobre todo en las organizaciones grandes que tienen dispersión geográfica, esto genera desánimo, desatención y el peor de los males: la sensación de que las horas transcurren en cámara lenta por ausencia de entusiasmo.2. Salario emocional: posiblemente, la principal contribución que una empresa puede hacer para mantener el clima positivo es prestarle mucha atención a este tema. Simplemente es darle a las personas compensaciones que tienen que ver con la motivación, por ejemplo: escuchar, compartir logros, usar estímulos no anunciados, crear desafíos para que todos puedan tener éxito y cuidar los espacios familiares.3. Buen liderazgo: si las empresas cuentan con excelentes directivos, el clima es alentador, si por el contrario hay fisuras en el liderazgo, seguramente habrá microclimas negativos.
PASO 5: fomente la cultura del clima desde el colaborador
La mayoría cree que el clima es sólo responsabilidad de la empresa o de la dirección, pero en realidad el buen ambiente es corresponsabilidad de cada individuo.“Podemos ser pasajeros o tripulantes, dejarnos llevar o hacer algo para estar mejor. Siempre proponemos que las personas hagan una cuenta matemática. La misma consiste en repasar cuántas horas le dedicamos a las principales tareas que consumen nuestro tiempo a lo largo de cada día”, comenta Penso.El cálculo consiste en determinar los siguientes tiempos:1.Trabajo: 9 horas2. Alimentación: 1 hora3. Aseo y baño: 1 hora4. Descanso: 7 horas5. Traslados: 1 hora6. Saldo para vivir: 5 horasSegún el experto, un estudio sobre clima laboral realizado a nivel mundial reveló que el 80% de la fuerza laboral manifestó su interés por buscar otro empleo. “Si esto es así, tenemos que pensar que si no nos gusta lo que recibimos tenemos que actuar con valentía, hacer algo por el microclima en el que pasamos el 90% de nuestra vida mientras trabajamos o bien cambiar de empleo”, concluye el experto.
Tienes razon en los comentarios, todo se concluye en la capacidad de inspirar y diferenciar el momento en que se habla o se actua, desde mi punto de vista el ser oportunos
ResponderEliminarmi blog http://liderazgoycomunicacion2010alta.blogspot.com/